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¿En qué estoy trabajando?

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Algunos apuntes y cuadernos de trabajo Por Werner Solórzano Lemus Aquí en Milford, Ohio, en donde vivo, ya se acerca el invierno. Pronto habrá nieve, hielo, y cada vez más ganas de encerrarse a escribir, leer, y ver buen cine. En cuanto a la escritura, me encuentro preparando una colección de cuentos para proponerle al editor de Cazam Ah , con quien ya he publicado. Las fechas son: del 15 de octubre 2025 al 15 de enero 2026. Parecerán fechas distantes, pero me convienen, porque trabajo muy lento.  A la fecha de publicar esta entrada, tengo dos historias terminadas y otras dos en proceso. Espero reunir de 5 a 7 historias para la colección.

Los primitivos*

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Vista área de un barrio en la zona 5 de la capital (Daniele Volpe) Por Werner Solórzano Lemus *Este cuento fue publicado en el suplemento cultural de La Hora, el 20 de enero de 2024. Saltaba a la vista en el barrio, no solo por ser una gringa de piel lechosa, sino porque le gustaba usar camisetas sin mangas, mostrando en toda su gloria un tatuaje sobre el brazo izquierdo, del hombro al codo. Más de cinco veces no la ví, y la última se quedó grabada en mi memoria como ese diseño que ella lucía: una hiedra trepándole por el brazo, en la que había pájaros, una serpiente enrollándose, y creo que algunas flores. Nuestro barrio era de clase media —si es que esa precisión existe— y ahí llegó a vivir la gringa tatuada. Yo creo que, en nuestra ciudad, más bien hay una clase alta, y luego un desglose de clases obreras en distintos estadios de pobreza. No soy sociólogo, así que mejor no seguir con el tema. De lo que estoy seguro es que la gringa vino a cambiarme mi visión de las cosas.  Lleg...

Jerga popular de los setenta y ochenta

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Fotografía de Kike Rosales, en la "Caja Fuerte de la Busología Guatemalteca" (Facebook) Por Salvador Montúfar En los años setenta y ochenta había una jerga popular bastante peculiar. Buena parte de la población juvenil hablaba de esa forma. Yo, la verdad, me engasé con ese léxico, porque era bien tuanis, por no decir nais. Ciertamente había majes que no agarraban barco, pero ni modo. Siempre hay mara turbia y otros bastante bagres. Era igualmente tuanis en aquellos dorados tiempos ir de compras y regresar con unos caballos o unos rieles nuevos. Cuando había jaira uno pasaba por algo de trama por ahí. Una frase que me encantaba era “ya vas”. Se utilizaba para confirmar algo: —¿Ya hiciste el deber? —Ya vas. También para responder que sí, pero en tono irónico: —¿Te cae bien esa güisa? —Ya vas. Otras frases utilizadas para responder afirmativamente eran: “me extraña” o “ah, mex” o, “toda la vida”. —¿Vas a ir al toque el sábado? —Ah, mex. —¿Te llegan las serchas?  —Toda la vida. C...

¿De qué tamaño es la alegría?

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Foto de Solórzano Lemus en Caminito, Buenos Aires La alegría se define de muchas maneras, pero para mucha gente la alegría tiene dos significados muy claros: El fútbol bien jugado y la música romántica y melodiosa. Por José Medina Este año 2020 se nos fueron dos representantes indisputables de la alegría genuina de las masas. Uno dejó las canchas de fútbol para siempre en noviembre; su nombre era Diego Armando Maradona. El otro, Armando Manzanero, desapareció de los escenarios en Diciembre. Maradona era argentino; Manzanero era mexicano, pero ambos recorrieron el mundo y llenaron estadios y teatros de alegría y regocijo. Dos genios precoces  Aunque nacieron con casi tres décadas de diferencia —1930 y 1960—, tanto Manzanero como Maradona ya a los ocho años lograban cosas que otros chicos de su edad no era capaces de imitar. A los quince años Manzanero compuso su canción "Nunca en el mundo", de la que se han escrito más de veinte versiones en diferentes idiomas. A los quince añ...

Mago de las palabras

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Gregory Rabassa A Gabriel García Márquez, galardonado con el Premio Nobel, le gustó más la traducción que Gregory Rabassa hizo de su obra "Cien años de soledad" que el original. Hoy día, Rabassa goza de un renombre que raras veces tienen los traductores de obras literarias, y entre sus clientes se cuentan los mejores escritores latinoamericanos actuales. Por Edwin McDowell* Nunca la narrativa latinoamericana había tenido en los Estados Unidos la difusión que tiene hoy en día, ni la fantasía y vitalidad de los escritores latinoamericanos había sido tan admirada. Aunque la mayor parte de la fama se debe a los propios escritores, hay que reconocer que mucha de ella se debe a Gregory Rabassa, catedrático de aspecto tímido y pelo canoso, autor de la versión inglesa de más de 30 obras escritas en español y portugués. A pesar de ser profesor de lenguas romances en Queens College y de Literatura Comparada en la Escuela de Graduados de la Ciudad de Nueva York, Rabassa ha traducido en ...